APRENDIENDOAMAR

martes, 17 de junio de 2008

jochen escribe...

Hoy he vuelto a llorar.Sucedió muy sencillamente.Me encerré en el baño,me miré apenas en el espejo,bajé la cabeza,volví a mirar al fantasma del espejo,y tras observarlo pausadamente,los ojos,la boca,el desaliñado y sucio pelo,la incipiente barba,cejas,pómulos,frente,otra vez pelo y ojos otra vez,me aparté poco a poco con pesadumbre dando dos pasos hacia atrás hasta encontrarme entre el espejo y la pared.Después me deje sentar abalanzando la espalda baldosas abajo con lentitud hasta tocar con mi culo el frío suelo.Así permanecí un minirato como escurrido,casi temblando no de frío o de pánico,sino de puro hábito o quietud.Más tarde encogí levemente las rodillas y me fui compugiendo a mi mismo con suavidad.Después de echarme sobre mí la pena tan sólo me dejé llevar.Es decir,presa ya de la agonía,el efecto de la amargura en la lengua,debajo de la lengua,en la garganta,y en toda la boca al fin comenzó a surtir efecto.Al mismo tiempo yo me agobié algo más,y algo más,y más.Tras esto,únicamente me puse de rodillas encorvándome como un ratoncito muy pequeño,muy pequéño,escondiendo la cabeza entre las piernas.Entonces gemí como un ratoncito muy pequeño dos o tres veces y las lágrimas tímidamente aparecieron.